lunes, 13 de junio de 2016

Museo de la Inmigración - Muntref.

  

El día martes 24 de mayo, asistí al museo, con mi profesora de prácticas del taller 4. Salimos del profesarado en micro hacia el museo, tendríamos una visita guiada a las 15:00 hs. 
A las 18:00 hs volvimos en micro al profesorado.
 Expusieron sus obras Leandro Elrich y Bernardi Roig.  
      
El Museo se encuentra en: 
 Av. Antártida Argentina (entre Dirección Nacional de Migraciones y Buquebus). Entrada por Apostadero Naval, Dársena Norte.
Martes a Domingos de 11 a 19 hs.
  
Historia del hotel de inmigrantes

Con el advenimiento de la Revolución Industrial y los cambios sociales, económicos y políticos que trajo aparejada miles de personas se vieron impulsadas a emigrar en busca de mejores horizontes. Hasta la década de 1870 los viajes transoceánicos eran muy largos pero las mejoras tecnológicas lograron acortarlos a un par de semanas. A partir de ese momento los contingentes de inmigrantes se fueron acrecentando año tras año. Esta situación obligó a las autoridades nacionales a brindar un auxilio efectivo a los recién llegados. Distintos inmuebles fueron utilizados para este fin hasta que a fines del siglo XIX se hace imprescindible encarar la construcción de un complejo que tuviera todas las comodidades y servicios necesarios para la atención adecuada de los recién llegados.
En 1905 comienza la construcción del complejo, la primera obra fue el Desembarcadero con todas las comodidades para atender a los pasajeros de 1º, 2ª y 3ª clase y las oficinas de Aduana, Prefectura y Dirección Nacional de Higiene terminada a fines de 1907. Al año siguiente se construyó el edificio de la Administración y de la Dirección. En 1909 se levantaron la Enfermería, Lavaderos y Baños. Por último se construyó el edificio donde estarían el comedor y los dormitorios que fue inaugurado en 1911. En la planta baja funcionaban el comedor, la cocina, la panadería y la carnicería, en los tres pisos superiores estaban los dormitorios, cuatro por piso con capacidad para 250 personas cada uno. Este edificio fue uno de los primeros construidos en hormigón armado de la ciudad y respetaba todas las normas del Higienismo de la época: paredes azulejadas, grandes ventanales para ventilar, amplios corredores y escaleras de fácil limpieza.
La rutina de los que se alojaban era muy estricta, a las seis de la mañana las celadoras despertaban a los huéspedes y se organizaba el desayuno por turnos de mil personas. Luego las mujeres se ocupaban del lavado de la ropa y los niños mientras los hombres tramitaban su colocación en la oficina de trabajo. Todos podían entrar y salir libremente del Hotel. Al mediodía se servía el almuerzo, cuyos menús variaban entre sopa, guiso con carne, puchero, pastas, arroz o estofado, y a las tres de la tarde la merienda para los niños. A partir de las seis comenzaban los turnos de la cena y a las siete se abrían los dormitorios. A lo largo del día se ofrecían cursos sobre el uso de maquinaria agrícola, labores domésticas, también había conferencias y proyecciones sobre historia, geografía y legislación argentina. El período de alojamiento estaba estipulado en cinco días según la ley, pero muchas personas pudieron permanecer por más tiempo.
El Hotel funcionó hasta el año 1953, y a lo largo de su historia se alojaron alrededor de un millón de personas. En 1990, mediante el Decreto Nro. 2402, fue declarado Monumento Histórico Nacional.


La Universidad Nacional de Tres de Febrero recuperó y es continuadora de este museo fundado en 1974, situado en el espacio del viejo Hotel de Inmigrantes, para el desarrollo de un ámbito permanente de memoria y homenaje destinado tanto a quienes vinieron desde Europa, Asia y África a compartir este suelo con intensidad, desde la segunda mitad del siglo XIX, como a nuestros hermanos sudamericanos que concretan la permeabilidad que impulsa nuestra legislación.
De esta manera, la UNTREF retoma un espacio tanto para la construcción de la memoria histórica como para la reflexión de las condiciones actuales de las migraciones; respetando a los inmigrantes que se afincaron y encontraron una patria y reivindicando al mismo tiempo a los pueblos originarios que están en la base de nuestra nacionalidad. Este Museo de la Inmigración, tiene como rasgo diferencial el presentar al público la experiencia del migrar en sus tramos del viaje, la llegada, la inserción y el legado, procurando que el espectador indague en las condiciones del migrante del pasado tanto como en las actuales, con la inclusión de documentación histórica, fotografías, films, y testimonios contemporáneos. 
Cada proceso migratorio responde a diferentes realidades, motivaciones, marcos legales, coyunturas históricas. Sin embargo, cada migrante –ayer y hoy– ha de transitar por una serie de momentos y experiencias comunes: desde la decisión o necesidad de salir de su lugar de origen hasta la elección de un destino, la obtención de los recursos para llevar a cabo ese traslado, el ensayo de estrategias y la activación de redes que le faciliten la inserción para llegar finalmente al arraigo y, con él, al establecimiento de marcas de identidad, que pueden leerse como puentes entre el sitio de origen y el de arribo.
Esta exposición, situada en este emblemático edificio que albergó en el pasado –y por el que pasan a diario hoy día– a miles de migrantes, invita a los visitantes a recrear la experiencia de migrar recorriendo cada uno de los tramos propuestos –viaje, arribo, inserción y legado–, activando la memoria singular y colectiva, revisando el pasado y el presente de una historia que se escribe con “todos los hombres y mujeres que quieran habitar el suelo argentino”
EQUIPAJE
HELADERA SIAM.




















LIBRO DE TRADUCCIONES DE  OTROS PAÍSES. 





CAMA DONDE DORMÍAN LOS INMIGRANTES.





EQUIPAJE DE LOS INMIGRANTES.







VISTA DEL PUERTO, DESDE EL HOTEL.





Bernardi Roig. 
Blanco sobre blanco, luz absoluta, parecen ser los términos que delimitan las figuras de Bernardí Roig, sin embargo, es mucho más que esto. Son presencias inquietantes que ocupan el espacio, conviven con nosotros y hasta pareciera que les molestamos. Son ellas las que están allí con sus dilemas, encerradas en sí mismas con los ojos cerrados, apretados, cargando el peso de una historia que desconocemos pero que por su posición relativa dentro del sitio elegido por el artista, podemos intuir. Figuras, presencias, sujetos mudos destinados a asistir, sin saberlo, a nuestro paso. Enigmáticas, cada una de estas piezas interpela, a quien las descubre, sobre su propia condición, sobre ese vicioso hábito de mirar y con la mirada hurgar en la intimidad del otro.
Bernardí rehúye de la noción de escultura al hablar de estos personajes. “No me reconozco como escultor”, dice, “yo soy dibujante”. Es ante esa afirmación que aparece la cuestión sobre el dibujo en el arte contemporáneo, que da origen a una parte importante de esta exposición: el repertorio de más de 150 dibujos, exentos la mayor parte de ellos y de gran tamaño en muchos casos, o integrados en cuadernos de notas, que revelan el universo creador de este artista proteico en sus diferentes etapas. El común denominador es la capacidad de representación figurativa, el virtuosismo, la mímesis alcanzada y su contraparte: la ira ante frente al resultado magistral. La imagen y su negación parece ser uno de los leitmotiv del trabajo de Roig: así en los dibujos como en el modo en que impone sus figuras en el espacio forzándonos a reponer no sólo lo que queda velado o aquello que imaginamos que está del “otro lado”, sino reteniendo en cada trabajo la tensión del momento de su producción. Así, la muestra asumió en el diálogo con el artista dos formatos independientes pero complementarios: el de las intervenciones en el edifico del viejo Hotel de inmigrantes que alberga el Centro de arte Contemporáneo de Muntref, que nos conduce a verlas y a vernos viéndolas; y el gabinete de dibujos, alojado en una de las salas del centro que aporta, entre otras cuestiones, la ocasión de revisar el sitio del dibujo, su fragilidad y potencia dentro del proyecto de un artista contemporáneo. Una vez más, la propuesta curatorial funciona como invitación a recorrer, descubrir, e internarse en el complejo imaginario del artista y pensar con él. 

En tanto sus pinturas y esculturas me parecieron muy tétricas por así decirlo. Una de sus pinturas que no saque foto aparece una cara prendida fuego y estallada, qué miedo que tenía. 
 

 

Leandro Erlich. 
 Puerto de memorias. 

  Puerto, lugar de partida y arribo. Sitio destinado a dar abrigo a las embarcaciones después de una travesía, en una tormenta, o como una escala para repostar combustibles, alimentos, pasajeros. Los puertos son esos lugares donde los flujos de gentes se cruzan entrando y saliendo de un territorio. Son puerta de acceso al encuentro de otras experiencias, o de salida o escape de situaciones diversas. Los puertos son espacios fijos, destinados a albergar situaciones móviles, en las que se encuentran de manera fugaz, accidental, insospechada, personas de distintas procedencias, con diferentes propósitos. Es en los puertos donde conviven silenciosas, miles de historias que, si asumieran voz, se advertirían en muchos casos similares, en otros divergentes, pero siempre singulares.
Si los puertos son espacios de tránsito, lo son también de memorias, ya que en ellos se fija, como en un momento preciso, el punto de partida o de abandono –lo que en un sentido es lo mismo, dado que todo fin es a la vez un comienzo- de un proyecto, de una historia, de una experiencia.
Posiblemente con éstas y otras cuestiones en el horizonte, Erlich presenta en el Hotel de Inmigrantes su Puerto. Un singular, sereno, taciturno, Puerto de memorias, habitado por las presencias fantasmales que transitan este emblemático edificio que aloja el Centro de Arte Contemporáneo de MUNTREF, así como las perspectivas imaginarias que rondan en torno a cada uno de los espectadores que se acerquen a este espacio.
Memorias en bisagra, de lo que se abandona y lo que se inicia, del eterno devenir, del flujo persistente de las aguas y lo que ellas traen y se llevan. Un proyecto que se inició en Corea como Port of reflections y que en este nueva escala asume otras formas, incorporando un movimiento sutil, hipnótico, para sobreimprimirse en un espacio preciso, haciendo de este proyecto un sitio específico donde pasado y presente se encuentran en el prodigioso instante de la experiencia de cada uno de los que transiten sus pasarelas.

Al pasar por la pasarela pareciera que estas en un muelle y que abajo hay agua, la música también acompaña y el movimiento de los barcos (los mismos tienen resorte). 


domingo, 12 de junio de 2016

Feria de materiales para Nivel Inicial en Palermo.





Concurrí a la feria el sábado 7 de mayo a las 11 de la mañana, cuando recien estaba abriendo. Era en un jardín privado, en planta baja, en las salas y en el patio, exponían los emprendedores. 

En el primer piso, se daban las charlas para los docentes, la cual pude presenciar una. 
La charla la dio Marina Morales y se trataba de: 
¿Qué pasa con los niños de 2 años?   
Características de 2 años :  
  • Están en pleno momento de egocentrismo
  • Se cierra la etapa oral
  • Amplian su atención: están en pleno desarrollo motriz y necesitan un momento libre. 
  • Defensa personal: sienten que el otro, frente a la necesidad de cumplir su deseo, lo ataca. También la maestra ataca porque ella también interviene en su deseo, y es un ataque para él/ella. El docente tiene que anticipar, ejemplo: "Agustina prestale el osito a Renata, yo después te lo devuelvo". El docente pasa a ser un mediador.Cómo va a intervenir, cómo va a mediar y cómo les va a enseñar a compartir, a esperar turnos. Entender que también el morder, pegar, es una defensa y una forma de comunicación. Están desarrollando su lenguaje. 
    En esta edad el cuerpo está primero que la palabra.                  El niño "entiende" a través del juego. Entonces el docente debe ejemplificar y dramatizar con titeres. 
  • Desarrollan su independencia:  a partir de ciertas acciones cotidianas como colgar sus mochilas, llevar y traer encargos, guardar sus cosas. Darles a ellos que guarden los juguetes. 
  • Demuestran sentimientos: alegría, enojo, dolor frente a una situación de intolerancia. Pero todavía les cuesta poner en palabras y expresar el asombro, y la tristeza. El docente debe poner en palabras estos sentimientos, para que ellos sepan cómo se llama eso que estan sintiendo. Conocer y hacer empatía con el niño.                                                          Entender que los niños NO pueden ponerse en el lugar del otro.                                       
  • Se cansan-irritabilidad: aparece el cansancio sobre todo los niños que van a la tarde al jardín. Es recomendable que las últimas actividades del día sean más tranquilas. 
  • Juego paralelo: se ven escenas de su experiencia en esa vida cotidiana. En general se ven a ellos mismos en esa situación recreada. Entonces hay que planificar escenas que ellos conozcan. 
  • Son más seguros corporalmente:  pero todavía no ponen freno, frenan con los objetos o con las personas. 
  • Control de esfínteres: algunos están desarrollando el control. Hay que entender que es un PROCESO. Necesita del docente y hay que tener paciencia y pedirles permiso a ellos "te voy a cambiar". Hablar y enunciar. Trabajar sobre este tema: jugar, jugar con pañales y bebes. Leerles el cuento: "Todo el mundo va" de Editorial Edelvives.        
  • Exploración y manipulación: las actividades que vamos a proponer tienen que tener exploración y manipulación. 
 Ejes de trabajo
  • Autonomía.
  •  Cuerpo y movimiento. 
  • Sensorialidad  (manipulación y exploración).
  • Vincularidad. 
  • Repetir actividades. 
  • Realizar escenarios lúdicos. 

Disfrute mucho esta charla, y me llevo aprendizajes sobre qué les pasa a los niños de 2 años, características propias de la edad. 
 

STANDS



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TITERES QUE COMPRE.

FOLLETO.
 
FOLLETO


FOLLETO